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martes, 17 de junio de 2008

LA NIEBLA, DE FRANK DARABONT



Stephen King, autor de la novela que da origen a esta película, considera a Frank Darabont, un especialista en dirigir sus historias. Ha elegido a sus dos versiones anteriores, Milagros Inesperados y Sueños de Libertad, en su lista de mejores diez.
La lista en http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/radar/9-3918-2007-07-01.html

En mi opinión, Sueños de Libertad, es una obra maestra, pero nunca me gustó Milagros Inesperados. Es muy larga, y lacrimógena.

La niebla, teniendo en cuenta el curriculum del director, sorprende. Es dura, amarga, y no deja lugar a la esperanza. Esta pequeña sociedad golpeada por un fenómeno fantástico y brutal, responde de la peor manera, mostrando una cara oculta que la aparente vida bucólica de pueblo disimula en un principio. En su costado político, puede rememorar al cine de George Romero.

En ese sentido, es mucho más dramática, que de terror. Quizás no trasmite miedo, teniendo en cuenta que la mirada ha sido insensibilizada por cientos de pelis más o menos sangrientas. El ojo se acostumbra a los sobresaltos, y ya no es fácil sentir terror viendo una película, o por lo menos no como antes.

El elenco está liderado en calidad por Toby Jones, y Marcia Gay Harden, y también están Thomas Jane, (que ya había trabajado en otra historia de King, Dreamcatcher), y Laurie Holden (Marita Covarrubias en The X Files)

jueves, 22 de mayo de 2008

LA CHICA QUE AMABA A TOM GORDON, DE STEPHEN KING

"El mundo tenía dientes y podía morderte en cualquier momento. Trisha McFarland lo descubrió cuando tenía nueve años. A las diez de una mañana de principios de junio estaba sentada en el asiento trasero del Dodge Caravan de su madre, vestida con su sudadera azul de entrenamiento de los Red Sox (la que llevaba 36 GORDON estampado en la espalda), y jugaba con Mona, su muñeca. A las diez y media se había perdido en el bosque"

Segundo round con el maestro del suspenso, aunque me parece que le entré por su lado más extraño (que vendría a ser el más ordinario, en un juego de palabras que me salió involuntariamente). Hace unos días con la Historia de Lisey, descubro su veta más personal y elaborada, en donde el terror y la fantasía aparecen sólo como excusas para contar una historia más grande. Y ahora con esta pequeña, sencilla, y cortísima historia, donde lo sobrenatural es casi inexistente.

No es gran cosa, pero se destaca por lo que parecer ser una de las virtudes del novelista: los personajes son queribles, creíbles, y es inevitable interesarse por su porvenir. Es un simple y ágil entretenimiento. Principalmente ágil, lo leí en dos días y sólo mientras viajaba en el colectivo (aclaro que viajo más de dos horas por día)

Básicamente, como dice la cita del comienzo del mini libro (entre paréntesis, un buen ejemplo de como atrapar al lector en un único párrafo), es la historia de una nena de nueve años que se pierde en el bosque, y pasa varios días en él. Supervivencia, algo de miedos y alucionaciones infantiles, y muchas metáforas sobre el Baseball.




lunes, 19 de mayo de 2008

LA HISTORIA DE LISEY, DE STEPHEN KING



"Los argumentos en contra de la locura caen con un leve susurro; son los sonidos de voces muertas en discos muertos flotando hacia abajo en el conducto quebrado del recuerdo".

La historia de Lisey me sorprendió gratamente. Stephen King es un autor que no estaba entre mis predilectos. Jamás me había llamado la atención, aunque mi enfermedad cinéfila, me había hecho ver poco a poco, que sus historias escapan a los limitados parámetros del terror. Casi podría asegurar que nunca lo había leído, per no estoy segura (Leí hace como diez años una novela corta sobre hombres lobos que me parece es de King).


En esta novela estamos frente a una historia fundamentalmente romántica, y sobre el arte de escribir, y su posible roce con la locura. Sin esforzarnos demasiado, se intuye que es la novela más personal del célebre autor. Los personajes principales, Lisey, la viuda del famoso escritor Scott Landon, y el mismísimo Scott, están delineados perfectamente, y no demoran en preocuparnos sus aventuras. Son ese tipo de personajes que uno sabe rápidamente va a extrañar cuando finalice la lectura. Es una novela dulce y la vez ominosa, triste, pero esperanzadora al mismo tiempo.


Me gusto especialmente, el uso de varias palabras inventadas que la pareja principal compartía, que refleja esa utilización del lenguaje de manera única y creativa, que tenemos las personas, cuando nos conocemos mucho, que se da en la intimidad de las parejas, las familias y los amigos, con mayor facilidad si los conocemos desde hace mucho tiempo. Depende el grado de imaginación de cada uno, más inexpulgable será ese idioma para los ajenos. Esa sensación de entendimiento está fielmente reflejada en el relato.


A los fans más clásicos de King le puede parecer un poco lenta, y sobre todo, con escasos momentos terroríficos. Pero a mí, que aún no había sucumbido a su encantamiento, me atrapó (bastante, considerando que el mismo día que lo terminé me compré otro, "La chica que amaba a Tom Gordon").